Paola Bianco (comunicadora, conductora, actriz) comparte con nosotras aspectos de su vida personal y profesional en una entrevista que nos permite acercarnos un poco más a esta talentosa uruguaya.¿En qué aspectos de tu vida planificás y en cuáles dejás que las cosas sucedan?
Soy muy de planificar, muy planificadora, desde la ropa que se van a poner mis hijos al día siguiente, la ropa que me voy a poner yo, lo que vamos a comer, en realidad planifico todo. Soy súper organizada, hasta te diría demasiado. Aunque a veces planifico una cosa y puede salir de otra, pero no me preocupa porque, tampoco soy histérica del orden, pero sí me gusta planificar. Yo ya sé que voy a comer mañana, parece una pavada pero me gusta. Ya se que me voy a poner al otro día, por eso a la noche dejo pronta la ropa, no me gusta levantarme y decir “a ver qué me pongo”, aunque tenga dos prendas. Soy súper planificadora y eso me da seguridad. Muchas veces dejo todo pronto y de repente llueve y tengo que cambiar, pero por lo menos sé que me levanto y no tengo que pensar todo. Por ejemplo, ahora con los nenes y el uniforme, me gusta la noche anterior saber que está todo pronto y limpio, y no levantarme a las 7 de la mañana y encontrar que está, por ejemplo, el pantalón sucio. Pero después, los fines de semana, me libero y no organizo nada. El viernes de tarde ya no se qué voy a comer de noche ni que voy a hacer al otro día. Durante la semana soy súper estricta con los horarios, me gusta la rutina, sobre todo para tener la libertad de estar solos, después, con mi marido. Soy súper estricta desde que Martina era chiquita. Tenemos los horarios muy establecidos y me gusta. Con Darío, mi esposo, desde que Martina es bien chiquitina, nos vamos solos por ahí una vez por semana, y ahora, aunque tengamos dos, no lo dejamos de hacer. Porque aunque estés re cansada, salir beneficia muchísimo a la pareja. Además, ahora los dos nenes están más grandes y eso te da otra libertad, y el hecho de que quienes los cuidan son familiares es una tranquilidad extra. ¿Qué estás haciendo actualmente a nivel profesional? ¿Qué proyectos tenés?
A nivel profesional estoy trabajando con Sergio Puglia en el programa “En su salsa”, todos los días de 11 y media a 12, en el 10, y estamos muy contentos. Como el programa es grabado me da la tranquilidad de no tener que estar todos los días dentro del canal. Son dos días de grabación re intensos, y ahora estoy haciendo también el juego del mundial. Elegí hacer esto porque me da tiempo para estar en mi casa. Me encanta trabajar, pero disfruto mucho de mi casa, me fascina mi casa. Soy muy casera. ¿Cómo creés que es la sexualidad de los uruguayos?
Somos tímidos, a la gente le cuesta a hablar. Nosotros lo vivimos en el programa, mucha gente no se siente cómoda hablando de sexo en la mañana. Les gusta ver, escuchar, pero en general no opinan. Además, dicen que no miran, pero sí lo hacen, para ver si eso les pasa a ellas o a su marido. Todos somos un poco así. ¿Cómo vivís tú la sexualidad? ¿Cómo pensás educar a tus hijos en esta materia?
Yo vivo la sexualidad libremente, muy tranquila. Con mis hijos hay cero tabúes a nivel sexual, incluso Martina sabe que para tener hijitos hay que hacer el amor, porque me lo preguntó y se lo dije. El otro incluso me preguntó: “¿Por cuál agujerito fue que salí?, ¿por el de adelante?”; "Si, por el de adelante"; "¿Y por dónde entré?". Por eso, Martina está con todo este tema desde hace ya un año (ahora tiene 4), y lo hablamos sin problemas. Está bastante adelantada, la psicóloga del colegio me lo dijo, primero entendió la muerte, por la pérdida de su abuelito. Después quiso aprender cómo nacemos. Yo siempre le contesto todo. Y Darío también, si lo tiene que ver desnudo, lo ve desnudo, sabe qué "tiene" el padre, qué "tiene" la madre. Me parece que es sano desmitificar la sexualidad, en casa, desde que son chiquititos. ¿Y cómo te educaron a ti? ¿Era abierta tu familia en este sentido?
En mi infancia la vivencia de la sexualidad fue igual, cuando pregunté me contestaron, por eso estoy haciendo lo mismo con Martina. Cuando Martina dice “pepa”, no le decimos nada, es lo mismo que hablar del brazo, del ojo o cualquier otra parte del cuerpo. Incluso me ayuda a cambiar al hermano; lo tocó, lo miró y preguntó, y lo vive como algo natural. ¡Gracias Paola! (Entrevista Psic.Sex.Gabriela Michoelsson)
Soy muy de planificar, muy planificadora, desde la ropa que se van a poner mis hijos al día siguiente, la ropa que me voy a poner yo, lo que vamos a comer, en realidad planifico todo. Soy súper organizada, hasta te diría demasiado. Aunque a veces planifico una cosa y puede salir de otra, pero no me preocupa porque, tampoco soy histérica del orden, pero sí me gusta planificar. Yo ya sé que voy a comer mañana, parece una pavada pero me gusta. Ya se que me voy a poner al otro día, por eso a la noche dejo pronta la ropa, no me gusta levantarme y decir “a ver qué me pongo”, aunque tenga dos prendas.
Soy súper planificadora y eso me da seguridad. Muchas veces dejo todo pronto y de repente llueve y tengo que cambiar, pero por lo menos sé que me levanto y no tengo que pensar todo. Por ejemplo, ahora con los nenes y el uniforme, me gusta la noche anterior saber que está todo pronto y limpio, y no levantarme a las 7 de la mañana y encontrar que está, por ejemplo, el pantalón sucio. Pero después, los fines de semana, me libero y no organizo nada. El viernes de tarde ya no se qué voy a comer de noche ni que voy a hacer al otro día.
Durante la semana soy súper estricta con los horarios, me gusta la rutina, sobre todo para tener la libertad de estar solos, después, con mi marido. Soy súper estricta desde que Martina era chiquita. Tenemos los horarios muy establecidos y me gusta.
Con Darío, mi esposo, desde que Martina es bien chiquitina, nos vamos solos por ahí una vez por semana, y ahora, aunque tengamos dos, no lo dejamos de hacer. Porque aunque estés re cansada, salir beneficia muchísimo a la pareja. Además, ahora los dos nenes están más grandes y eso te da otra libertad, y el hecho de que quienes los cuidan son familiares es una tranquilidad extra.
¿Qué estás haciendo actualmente a nivel profesional? ¿Qué proyectos tenés?
A nivel profesional estoy trabajando con Sergio Puglia en el programa “En su salsa”, todos los días de 11 y media a 12, en el 10, y estamos muy contentos.
Como el programa es grabado me da la tranquilidad de no tener que estar todos los días dentro del canal. Son dos días de grabación re intensos, y ahora estoy haciendo también el juego del mundial. Elegí hacer esto porque me da tiempo para estar en mi casa. Me encanta trabajar, pero disfruto mucho de mi casa, me fascina mi casa. Soy muy casera.
¿Cómo creés que es la sexualidad de los uruguayos?
Somos tímidos, a la gente le cuesta a hablar. Nosotros lo vivimos en el programa, mucha gente no se siente cómoda hablando de sexo en la mañana. Les gusta ver, escuchar, pero en general no opinan. Además, dicen que no miran, pero sí lo hacen, para ver si eso les pasa a ellas o a su marido. Todos somos un poco así.
¿Cómo vivís tú la sexualidad? ¿Cómo pensás educar a tus hijos en esta materia?
Yo vivo la sexualidad libremente, muy tranquila. Con mis hijos hay cero tabúes a nivel sexual, incluso Martina sabe que para tener hijitos hay que hacer el amor, porque me lo preguntó y se lo dije. El otro incluso me preguntó: “¿Por cuál agujerito fue que salí?, ¿por el de adelante?”; "Si, por el de adelante"; "¿Y por dónde entré?". Por eso, Martina está con todo este tema desde hace ya un año (ahora tiene 4), y lo hablamos sin problemas. Está bastante adelantada, la psicóloga del colegio me lo dijo, primero entendió la muerte, por la pérdida de su abuelito. Después quiso aprender cómo nacemos. Yo siempre le contesto todo. Y Darío también, si lo tiene que ver desnudo, lo ve desnudo, sabe qué "tiene" el padre, qué "tiene" la madre. Me parece que es sano desmitificar la sexualidad, en casa, desde que son chiquititos.
¿Y cómo te educaron a ti? ¿Era abierta tu familia en este sentido?
En mi infancia la vivencia de la sexualidad fue igual, cuando pregunté me contestaron, por eso estoy haciendo lo mismo con Martina. Cuando Martina dice “pepa”, no le decimos nada, es lo mismo que hablar del brazo, del ojo o cualquier otra parte del cuerpo. Incluso me ayuda a cambiar al hermano; lo tocó, lo miró y preguntó, y lo vive como algo natural. ¡Gracias Paola!
(Entrevista Psic.Sex.Gabriela Michoelsson)