Ligadura de trompas y vasectomía.
Luego de mucho tiempo de prohibición de estos procedimientos, salvo casos muy puntuales, el Ministerio de Salud Pública del Uruguay, con fecha 14 de diciembre de 2006, comunica al Cuerpo Médico y a la población en general, que los mismos podrán ser realizados con el único requisito de la firma de un Consentimiento Informado.
Desde siempre la ligadura de trompas (esterilización irreversible femenina) y la vasectomía (esterilización irreversible masculina) estuvo restringida en Uruguay; es decir que estos procedimientos no podían ser realizados con el sólo pedido de varones o mujeres.
A partir del 14 de diciembre de 2006 el Ministerio de Salud Pública aprueba la realización de cualquiera de los dos procedimientos (Ligadura tubaria y Vasectomía) estableciendo con claridad que el único requisito para acceder a estos métodos de planificación familiar es la firma de un Consentimiento Informado, pudiendo ser solicitados por mujeres o varones con capacidad psíquica y/o intelectual y con la mayoría de edad.
Solamente en caso de menores o personas con alguna discapacidad psíquica y/o intelectual, este Consentimiento Informado, deberá ser firmado por el representante, padre, madre o tutor.
Hasta el momento, los criterio utilizados por el personal de salud y por los servicios públicos y privados para acceder a realizar una ligadura tubaria o una vasectomía, eran altamente variables y están en dependencia del criterio personal del médico tratante. En algunos servicios, se ha solicitado incluso un consentimiento firmado del cónyuge de la mujer que solicita la intervención.
¿EN QUE CONSISTE LA LIGADURA DE TROMPAS?
La ligadura de trompas, intervención quirúrgica que se practica con fines anticonceptivos, consiste en cortar y a continuación ligar, pinzar o cauterizar las trompas de Falopio.
De esta manera se impide tanto el descenso del óvulo hasta el útero como el ascenso del espermatozoide por la trompa en busca del óvulo. Cualquiera que sea la técnica quirúrgica con que se realice la ligadura, los riesgos o peligros son mínimos para la mujer. En la actualidad se han desarrollado algunas que sólo exigen una simple anestesia local y que incluso hacen innecesario que la mujer tenga que permanecer ingresada en un centro hospitalario tras la intervención, es el caso del método de la laparoscopía.
El laparoscopio es un aparato en forma de tubo delgado que se inserta a través de la pared abdominal o el ombligo. Este aparato está provisto de un sistema óptico y de iluminación que permite ver los órganos internos. Una vez localizada la trompa, el método más frecuentemente usado es la electrocauterización, combinada o no con la escisión parcial de la misma.
Se pueden también realizar ligaduras de trompas aprovechando que se ha practicado una cesárea por ejemplo.
¿EN QUE CONSISTE LA VASECTOMIA?
La esterilización o vasectomía en el varón se lleva a cabo mediante una sencilla operación que consiste en la ligadura de los conductos deferentes que transportan los espermatozoides desde el testículo hasta la uretra. Su efectividad es local y permanente, pero hay que tener en cuenta que, tras la intervención, el sistema espermático todavía esta lleno de esperma, por lo que son necesarias unas quince o veinte eyaculaciones para vaciarlo.
Para verificar la ausencia de espermatozoides debería realizarse un espermiograma (recuento de espermatozoides del líquido seminal) al cabo de unos dos meses. La intervención se practica con anestesia local, dura unos diez a quince minutos, no tiene efectos secundarios y, como es obvio, presenta muchos menos riesgos y dificultades que la esterilización femenina. Se realiza por vía externa, a través de la piel del escroto.
Pese al difundido temor entre muchos varones, es necesario insistir en que la vasectomía no produce ningún cambio en su sexualidad, ni dificultad en la erección, ni falta de orgasmo.
Psic. y Sexóloga Gabriela Michoelsson
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