Hasta que la muerte nos separe
© 2010 Urufarma
Vivitusexualidad.com es un aporte de Urufarma para una vida más plena y saludable.
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“Juan y Marta están casados y tienen tres hijos. Ya hace diecisiete años que viven juntos y a pesar de haber tenido altibajos en su relación de pareja, nunca pensaron en separarse. Lo cierto es que los dos están cansados y aburridos de la vida que llevan.
Juan llega del trabajo a las 20:30 hs., cenan todos juntos mirando televisión. Cerca de las 22:30 hs. los chicos se van a dormir. Marta, cansada del trajín de todo el día, entra al baño a las 22:45 hs., se ducha y a las 23 hs. se acuesta.
A las 23:15 hs. llega Juan al cuarto, se acuesta y se dispone a leer el diario. Pasados unos 20 minutos apagan la luz.
Juan se acerca a Marta y la toca en sus pechos, ella le dice que está cansada, que fue un día muy bravo, agotador. De todas formas Juan insiste y Marta se siente enojada pero no dice nada. Hacen el amor silenciosamente. Alrededor de las 0 hs., Juan se acuesta boca arriba y prende un cigarro. Marta se dirige al baño, cuando vuelve lo hace en puntitas de pie porque Juan... está dormido.”
Parejas como Juan y Marta hay muchas. Al comienzo de la relación es común que los integrantes de ésta manifiesten un gran deseo, pasión y un estado de enamoramiento profundo. Las fases iniciales de una relación están llenas de excitación y sorpresa. Las relaciones sexuales cuando se está enamorado/a son realmente muy gratificantes y podríamos pensar en muchas razones.
Cuando dos personas se enamoran hay un alto nivel de novedad: hay un escaso conocimiento del otro, lo que mantiene altísimo el atractivo e interés mutuo.
La mayor parte del tiempo en que la pareja está junta, realiza actividades de ocio, ya sea paseando, charlando, mirándose a los ojos, haciendo el amor. Además, en esta etapa de enamoramiento se está libre de compromisos, hay un bajo nivel de responsabilidades y obligaciones. También hay un alto nivel de idealización del otro/a, no se le ven defectos a la otra persona, por el contrario, todo es maravilloso y positivo, y por lo general sucede que se crea una falsa expectativa de continuidad, como si toda la vida fuera a ser así.
Pero esto es una utopía, pues con el paso del tiempo y sobre todo con el inicio de la convivencia, se suceden cambios en donde ambos integrantes de la pareja descubren que el otro no sólo tiene virtudes, sino también defectos.
El desafío del amor es amar también esos defectos o dejar de estar juntos.
HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
El aumento de divorcios, separaciones y parejas que conviven por poco tiempo, además del derrumbe del mito “hasta que la muerte nos separe”, nos está demostrando que la vida en pareja se está tornando cada vez más difícil.
El amor por sí solo no es suficiente y la clínica y la vida nos muestran que incluso parejas que deciden casarse o vivir juntas estando profundamente enamoradas, pueden aún tener conflictos que las lleven al divorcio, la separación o la infelicidad.
A veces se piensa que tener una buena convivencia implica no tener conflictos. Esto es imposible, la cuestión es aprender a manejarlos y superarlos. Entre las técnicas básicas de negociación que tenemos que tener bien claras para no llegar a la situación de Juan y Marta están: a) decir lo que uno piensa desde siempre, lo que desea y lo que le gusta y disgusta del otro; b) saber escuchar, no pensar que se tiene siempre la razón.
La frustración de uno de los integrantes de la pareja (como le está pasando a Marta) se va a poner de manifiesto siempre, a la larga o a la corta. Cuando un miembro de la pareja alimenta resentimientos durante mucho tiempo, termina explotando por sucesos menores o tomando sutiles revanchas que generan la bronca del otro, empeorando así la situación.
Lamentablemente muchas personas ocultan su frustración “para no tener problemas”, cuando lo indicado es expresar el malestar y buscar con el otro la solución del problema.
A veces las diferencias de opinión, de puntos de vista e incluso de gustos y preferencias, son inevitables por más que haya “amor” en la pareja. Esto no quiere decir que no se pueda llegar a un acuerdo y las diferencias son insalvables, sino que por el contrario éstas deben ser el punto de partida de una buena conversación y de una negociación. De lo que se trata como objetivo es de llegar a un acuerdo y no de imponer un punto de vista. Tal vez se requiera de una renuncia por parte de uno de los integrantes de la pareja. Pero lo importante es recordar que las discusiones en las que cada uno trata de demostrar que tiene razón y que el otro/a se equivoca, no son aconsejables para llegar a un acuerdo. Tampoco lo son aquellas en las que se traen cosas del pasado, como por ejemplo “¿té acordás cuando me mentiste?, etc. “Al pasado pisado” porque de lo contrario la otra persona se pone a la defensiva y no se le estimula a buscar una solución.
¿QUÉ ES Y QUÉ NO ES EL AMOR?
El amor es a lo que se alude cuando se decide unir la vida con otra persona, su presencia aparenta ser la causa de que las cosas vayan bien y su ausencia, la culpable de que vayan mal.
Pero existe un gran riesgo de pensar que el amor es algo ajeno a nuestro control, que puede morir y que nosotros poco podemos hacer. Todo lo contrario, al amor hay que alimentarlo, cuidarlo, enriquecerlo todos los días.
Una persona que siente amor hacia otra y viceversa, debe haber valorado que lo que recibe en esa relación es predominantemente positivo, que lo que da es proporcional a lo que recibe y que ese intercambio no desea hacerlo con nadie más.
Saber expresar los sentimientos es una habilidad que tiene que ser básica en la relación de pareja, ya que el sentimiento es la razón principal de su convivencia. Y lo cierto es que, aunque muchas personas insisten en que lo importante es demostrar el amor, todos/as necesitan además palabras de amor.
Decir “te quiero” es muy gratificante para el que lo oye y no parece tan difícil decirlo. Sin embargo hay personas a las que les cuesta mucho, pero todo es cuestión de entrenamiento, y es necesario recordar que este pequeño acto, si así se siente en el corazón, va a alimentar la relación de pareja.
A veces se confunde el amor y hay ideas erróneas que implican una postura pasiva ante la relación. Por ejemplo: "El amor es algo mágico"; "El amor lo solucionará todo"; "Si me ama tiene que aceptarme tal como soy"; "Si las cosas empiezan a ir mal, es que el amor se muere".
LA CLAVE ESTÁ EN LA COMUNICACIÓN
A veces hay diferencias tan marcadas en una relación de pareja, que a lo largo de los años se ha mantenido junta sin decirse lo que disgusta o lo que gusta, lo que genera frustraciones o gratificaciones, lo que gusta sexualmente y lo que no; hasta llegar a estar con “esa” persona que tal vez se ha convertido de repente en un/a autentico/a desconocido/a, como sospechamos le está pasando a Juan y Marta.
A veces las diferencias son tan marcadas que para mantener la relación se hace necesario que uno o ambos miembros de la pareja hagan grandes renunciamientos o sacrificios, lo cual no sirve para el vínculo, aún cuando uno de los integrantes estuviera dispuesto/a a realizar tales renunciamientos, la pareja se mantendría en un equilibrio muy inestable y al precio de la infelicidad.
No se tienen más recursos para mantener encendida la llama del amor que comunicarnos, lo cual significa expresar lo que sentimos, tanto a través de lo verbal como a través de lo no verbal (los gestos, la mirada, el tono empleado).
Es bueno recordar que antes de llegar a la cama es necesario blanquear la relación. Es común que los varones sientan que haciendo el amor, teniendo relaciones sexuales, pueden quedar atrás sinsabores del cotidiano convivir. Sin embargo, esto es absolutamente imposible para las mujeres que necesitan solucionar primero los problemas para luego sentirse bien en una relación sexual, deseada, querida, apetecida, y a la vez desear al compañero, apetecerlo, quererlo y juntos así, a través del encuentro sexual, entrelazarse en la danza erótica de la vida.
De lo contrario se va generando el malestar, la bronca y la frustración en la mujer, como le sucede a Marta.
Mantener el deseo y el amor es algo a conseguir por toda pareja y es algo posible. Para esto deberán entrar en juego el diálogo, la inteligencia y la imaginación. Hay que procurar desarrollar al máximo la sensibilidad, la sensualidad del otro y por que no la tolerancia.
El amor puede durar toda la vida, la cuestión está en cuidarlo como un tesoro que puede llevarnos a la más absoluta felicidad, de lo contrario puede morir fácilmente, nada más ni nada menos que por la rutina, el aburrimiento y el abandono.
FORMAS DE EXPRESAR EL AFECTO
EMOCIÓN. Es un afecto fuerte, abrasivo, que no deja hacer nada de manera conciente. Es intenso y muy breve. Tiene dos posibilidades: a) la inmensa mayoría mueren; b) pueden terminar en pasión.
PASIÓN. Es muy intensa, como una llamarada, una explosión, a veces inhibe el pensamiento y la razón, es de duración menor a la emoción. Tiene dos posibilidades: a) mueren; b) pueden pasar a ser sentimiento.
SENTIMIENTO. Dentro del sentimiento distinguimos al AMOR. Aquí se desidealiza a la persona y se le pueden ver los defectos. Dependiendo de esto puede durar una semana, un año o toda la vida.
Psic. y Sexóloga Gabriela Michoelsson